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Consolidados como una de las piezas fundamentales del Death Metal Progresivo/Técnico moderno, los franceses GOROD lanzaron hace unas semanas “The Ember Gone”, su octavo álbum, y atención, pues esta vez la banda tenía la complicadísima tarea de encontrar la manera de dar seguimiento a sus demoledores discos anteriores: “The Orb” (2023) y “Æthra” (2018). Mientras que en “Æthra”, las guitarras fabricaban quirúrgicamente armonías imposibles con un virtuosismo descabellado, y en “The Orb” entregaban una complejidad artística devastadora, no solo destacable por su virtuosismo y creatividad, sino también porque dieron rienda suelta a una diversidad artística impresionante. En “The Ember Gone” nos encontramos con una banda en plena madurez musical, implacable, melancólica y que ofrece algo de frescura mediante el uso de largos pasajes ambientales, que crean una especie de melodías introspectivas. GOROD ha dado un volantazo hacia terrenos más progresivos y virtuosos con “The Ember Gone”. Las estructuras compositivas están más centradas en la ¨evocación¨ que, en las demostraciones de virtuosismo técnico, expresando una capacidad apabullante para desarrollar arreglos instrumentales muy precisos, complejos y diversos, explorando nuevas direcciones sin sacrificar la complejidad técnica, ni su rico pasado musical. La banda siempre fue fiel a la inclusión de diversos elementos en sus trabajos, desde el progresivo más cáustico al estilo de “The Ocean Collective”, hasta el Death Metal técnico más intricado y virtuoso compartido por bandas como Obscura y Psycroptic, siendo capaces de sorprender en casi cada canción, y en “The Ember Gone” innegablemente identificamos el sonido de la banda: Death Metal técnico, pero esta vez no tan vertiginoso, pues la sección de batería arrastra las guitarras hacia el progresivo e incluso hacia el Jazz, haciendo de este álbum – en palabras del propio Mathieu Pascal - “el más singular de su discografía”. Abren el disco con ‘Signs’, un breve inicio inquietante con sintetizadores da paso a un riff de guitarras marca de la casa, esta vez inclinado ligeramente hacia terrenos melancólicos que junto con el trabajo vocal nos va metiendo en terrenos del estilo de Opeth, mediante una sección media más densa, y en seguida comprendemos la intención por el uso de escalas menores. La batería acompaña muy al estilo Jazz y los solos son efectivos y muy expresivos. Continúan con ‘Devise’, pista que contiene una dosis de emoción mayor que sus canciones más Tech-Death, pues logra captar la atención del oyente por su calidad musical melódica y precisa, con muchos componentes centrados en el ambiente. Un corte muy texturizado, impregnado de una sensación de sofisticación en los arreglos; por ejemplo, el puente intermedio con sus vocals bien encajadas presenta un desarrollo monumental que engancha de inicio a fin. ‘Forgiveness’, una composición de siete minutos y medio, es la que más representa el álbum: melancólica con largos pasajes ambientales acompañados de arreglos complejos, pero sin renunciar a la técnica extrema en las cuerdas. Hay muchas densidades, algunos pasajes sencillos y arreglos llenos de emoción, pero no el enfado de su reconocible "Death Metal”. Sin embargo, encontramos un implacable trabajo artístico, precisión y creatividad desde el bajo cortante que nos transporta a otra galaxia, hasta la base rítmica de la batería que acompaña con mucha complejidad (no con velocidad), y las voces claras que experimentan con las texturas de la propia canción en un viaje de los sentidos. ‘Regret’ continúa con la narrativa de las ejecuciones anteriores, tanto a nivel lirico como a nivel musical, en un juego intenso con los estados de ánimo del oyente. Las estructuras cíclicas, propias del progresivo y el uso de la escala frigia refuerzan la sensación de escuchar una historia lejana de desolación y recuerdos. En ‘Crimson’, Gorod parece alejarse de su raíz Tech/Death, y en este corte se inclinan definitivamente hacia una dirección más "progresiva", llena de virtuosismo y de largos pasajes de estructuras cíclicas, arreglos progresivos minimalistas y ajuste de la perilla de ganancia del ampli por debajo de 3, así como menor velocidad en general; una pista diferencial en el catálogo de la banda, que me hizo disfrutar mucho y que pareciera tener la intención de ser un interludio. Continuamos con ‘Ignite’, una obra en la que parecen querer recuperar el frenesí de trabajos anteriores, sin embargo, logran contenerse y mantener la narrativa del disco, incluyendo una producción formidable y con los guitarristas Mathieu Pascal y Nicolas Alberny sorprendiéndonos con su virtuosismo intrincado, a la vez que combinan momentos de intensidad frenética y algo de contención para entregar una pista que engancha. El bajo nos da una lección magistral gracias al espacio que se le da en los pasajes más atmosféricos. ‘Ember’ y ‘Remains’ cierran el álbum con juegos de riffs cíclicos; la primera a manera de instrumental en limpio, donde dejan de lado por momentos la gimnasia virtuosa del diapasón para construir pasajes emocionales, acompañados de un bajo que acompaña con grooves complejos que refuerzan los arreglos de guitarras. Y la segunda, recordándonos por momentos que estamos escuchando GOROD, esta vez con un toque retorcido que no te deja acomodarte y nos saca de la zona de confort. A pesar de su peso psicológico, es inmensamente agradable de escuchar. “The Ember Gone” es un álbum que reboza de confianza, la confianza de un grupo de excelentes músicos que han decidido sorprendernos con un disco introspectivo y contenido, logrando juntar lo mejor del Metal Progresivo con el Death Metal Técnico. Está claro que GOROD no pretende repetirse, ni entregarnos otra pieza más de Death Metal Técnico lleno de virtuosismo, velocidad y frenesí, pues esta vez se centran a nivel temático en la indolencia medioambiental humana, y en experimentar con múltiples texturas, ritmos y arreglos atmosféricos. La música es sublime y presenta mucha riqueza a nivel compositivo, acompañada de una producción en la que cada instrumento suena enérgico y potente, mientras la inclusión de algunas voces limpias nos transporta a lugares oníricos. GOROD siempre ha sido una banda aguda e inteligente. Tal vez los fans que prefieren su lado Death Metal técnico quedaran un poco insatisfechos, pero a nivel musical nadie puede quejarse, pues los franceses han entregado un trabajo sublime que dará de qué hablar con los años. TRACKLIST 1.Signs 2.Devise 3.Forgiveness 4.Regret 5.Crimson 6.Ignite 7.Ember 8.Remains NOTA: 9/10 https://gorodmetal.bandcamp.com https://www.base-productions.com https://open.spotify.com/intl-es/artist/69lt02nubfNbPdrvH4tJxx METAL FRIENDS Texto: Will Bedonow
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